6 de julio de 2026

Dreamers Events / Digital Media

Medio de Comunicación Digital

BEAT – EL TRIUNFO DEL ROCK PROGRESIVOBARTS FESTIVALTHE PROJECT

Fotografia: Enric Minguillón

EL POBLE ESPANYOL, BARCELONA, 28/06/2026

El pasado 28 de junio se dio el pistoletazo de salida a un nuevo festival veraniego en Barcelona, el BARTS festival. BARTS es el acrónimo de ‘Barcelona Arts on Stage’ y estuvo muy ligado a la escena de la música en directo barcelonesa; de hecho, era el nombre antiguo de la actual sala Paral·lel 62. Recuperando este espíritu de excelencia y la cultura en las artes escénicas se presenta este festival, enmarcado en el singular recinto del Poble Espanyol, con una ecléctica y amalgamada propuesta apta para el deleite de todo tipo de paladares.

Para empezar este ciclo de conciertos que abarca prácticamente todo el mes de julio, The Project ha decidido emprender esta aventura con el mejor de los inicios, la actuación de los poderosos Beat. Para quien no conozca Beat, recordarles que se trata de un ‘supergrupo’ formado por Adrian Belew (guitarra y voz principal) y Tony Levin (bajo, stick, coros), ambos integrantes del grupo King Crimson en los años 80, el exmiembro de Tool Danny Carey (batería) y el ‘guitar hero’ Steve Vai (guitarras) haciendo el papel de ‘Robert Fripp’.

Efectivamente, este ‘spin off’ se creó para reivindicar un repertorio de King Crimson que quedó olvidado en el tiempo y en las últimas reencarnaciones de la banda. De esta manera, Adrian Belew, principal motor creativo de esta etapa crimsoniana bautizó al proyecto como ‘Beat’, en referencia al título del segundo álbum de la maravillosa trilogía ochentera de King Crimson. Como guinda del pastel, en substitución del carismático líder de King Crimson Robert Fripp, Adrian Belew optó por cubrir este hueco ya no con un guitarrista suficientemente contrastado, sino con una figura que trasciende tanto técnicamente como en el escenario, el aclamado guitarrista Steve Vai.

Con un aforo de un 85%, el concierto empezó puntual a las 21:30h con toda una declaración de intenciones, la potente pieza ‘Neurótica’ (‘Beat’, 1982), que ya con sus pitidos iniciales emergentes de la guitarra de Adrian Belew y su posterior desarrollo frenético y exasperante, la pieza sirvió para calentar a un público que los recibió con mucho entusiasmo.

El concierto se desarrolló en dos sets, el primero recogió piezas menos habituales del repertorio, incluso en algún caso, inéditas en directo, como ‘Model Man’ del disco ‘Three of a Perfect Pair’ (1983) la fascinante ‘Neal and Jack and Me’ (‘Beat’, 1982), canción en la que se hace referencia a los escritores de la generación ‘Beat’ Jack Kerouak y Neal Cassady, el single ‘Heartbeat (‘Beat’, 1982)’, ambas con una ejecución muy fiel a las originales. Acto seguido, una fascinante introducción ejecutada por Tony Levin nos llevó a la pieza ‘Sartori in Tangier’ (‘Beat’, 1982), que sirvió para que Steve Vai diera rienda suelta a sus recursos y hacer olvidar la figura de Robert Fripp; dotado con una técnica extrema, un carisma incuestionable y un dominio absoluto en el escenario extrajo de su guitarra el tarro de las esencias que elevó el nivel interpretativo de la pieza. En este mismo primer set pudimos saborear la interpretación de las canciones ‘Man with an Open Heart’ (‘Three of a Perfect Pair’, 1983) o la dupla inquietante ‘Industry/Dig Me’ (‘Three of a Perfect Pair’, 1983), ocasión en la que nuestros músicos ofrecieron sus marcianadas haciendo las delicias del respetable. Este primer set lo cerraron con la frenética ‘Lark’s tongues in Aspic Pt. III ’(‘Three of a Perfect Pair’, 1983) en la que tanto Steve Vai como Adrian Belew hicieron un maravilloso jugueteo con las guitarras.


Después de una pausa frippertrónica, los músicos volvieron al escenario de forma escalonada, empezando con un solo de timbales, a la que se añadió Adrian Belew, para desembocar en la enérgica pieza de tinte africano ‘Waiting Man’ (‘Beat’, 1982), composición en la que se hace más patente la técnica de ‘tapping’ de Steve Vai (muy cercano al Math Rock) como recurso para afrontar los fraseos de la afinación alternativa de Robert Fripp. En esta segunda parte el grupo ejecutó la gran mayoría de los temas del primer disco ‘Discipline’ (1981), como la inolvidable ‘Frame by Frame’, la delicada ‘Matte Kudasai’, la controladamente descontrolada ‘Indiscipline’, la brutalmente desgarradora ‘Elephant Talk’, sin descuidar la bailonga ‘Sleepless’ (‘Three of a Perfect Pair’, 1983), con un Tony Levin estelar con los funk fingers y la genial ‘Three of a Perfect Pair’ (‘Three of a Perfect Pair’, 1983). Como bis, nos deleitaron con una descomunal versión de ‘Red’ (‘Red’ 1974) en homenaje a los ausentes Bill Bruford y Robert Fripp y con un fin de fiesta brutal con ‘Thela Hun Ginjeet’ (‘Discipline’, 1981).

Técnicamente el sonido fue de menos a más, en el que por culpa de un fallo técnico se nos privó de la potencia sonora en la primera parte del concierto, aspecto que se solucionó con creces en el segundo set. Después de semejante experiencia sólo puedo quitarme el sombrero ante tanta excelencia, empezando por una voz estelar de Adrian Belew, la cual parece que haya rejuvenecido, además de mantener una interpretación guitarrística contundente y precisa; un maravilloso Steve Vai que supo encajar su rol de ‘Robert Fripp’ sin perder un ápice de su personalidad, en la que cuando tuvo su espacio hizo alarde del dominio de sus diferentes técnicas guitarrísticas y de su carácter juguetón y vacilón en el escenario, disfrutamos de un Tony Levin por el que no pasan los años y un Dany Carey preciso que hizo olvidar las exquisiteces de Bill Bruford. Después de esta actuación, queda claro que Beat no es una banda tributo, es la visión de Adrian Belew de King Crimson, no sólo han sabido mantener el espíritu de aquella formación intacto, sino que podría ser la base de un proyecto mayor.

Redacción: Carles Pinós