LOLA ÍNDIGO, de niña a dragón en el Wizink Center de Madrid

Música

Más de 15000 personas se rinden ante Lola Índigo en su concierto más especial.

Lo ha vuelto a hacer. Lola Índigo parece que no tiene techo y sigue triunfando allá por donde pisa. Su nuevo disco, El Dragón, se convirtió en número 1 nada más salir y este pasado 6 de mayo, la artista volvía a conquistar el Wizink Center de Madrid con un nuevo sold-out en su inicio de gira.

Un concierto muy especial dedicado a una persona muy especial. “Por mi abuela, a la que le estamos dedicando esta noche este show”,

Más de 15000 personas esperaban ansiosas por este momento y el recinto se vino abajo cuando se apagaron las luces y de un huevo, literalmente, salió Lola Índigo, haciendo alusión a todo el concepto de su disco.

De esta forma, la niña se convertía en Dragón y durante la hora y media que duró el concierto, nos ofreció un espectáculo digno de una gran diva, en el buen sentido de la palabra.

Un espectáculo bien cuidado y trabajado que refleja todo su esfuerzo y su compromiso con su público.

“No necesitamos tanta cosa. Hemos tocado en escenarios muy pequeños, sin nada de atrezzo y sin pantallas y, ¿sabéis qué? Creo que no lo necesitamos, pero creo que nos lo merecemos, pero sobre todo os lo merecéis vosotros, que es lo más importante”

Lola Índigo

An1mal fue la encargada de abrir el show y desde ese instante no hubo un solo momento en el que el público dejase de bailar, cantar y saltar al ritmo de canciones que ya son himnos, como Toy Story, La niña de la escuela o Mujer Bruja.

Lola Índigo ·Madrid· 2023

Era imposible no contagiarse de la energía de la artista y de sus bailarines, a los que Lola tiene siempre muy en cuenta. “Yo hago este show por ellos.

Me llena el corazón ver cómo se lo curran en los ensayos, ver cómo se matan y están todos los días dándolo todo. Ellos son mi familia”.

También hubo tiempo para las colaboraciones, y con ella se subieron al escenario dos grandes amigos de la artista, Belén Aguilera y Quevedo, para cantar La Tirita y El tonto.

Pero sin duda, uno de los momentos más especiales y que suavizó un poco toda esa energía tan brutal fue cuando Mimi empezó a cantar su tema más personal y que da título a este nuevo álbum, El Dragón.

Con una sensibilidad hasta entonces poco vista, la cantante consiguió llenar todo el recinto de luces y nos sorprendió cuando empezó a volar con sus alas de dragón. Fue un momento realmente mágico.

Lola Índigo tiene algo, algo muy especial y eso, sumado al increíble show que monta en cada concierto y a todos los bailarines que la arropan en cada actuación, consigue que no puedas apartar la vista ni un solo segundo de todo el espectáculo.

Ya es su segundo Wizink y estamos seguras de que no será el último, aunque, quién sabe, quizás la próxima vez sea en recintos más grandes. Porque como dijimos al principio, Lola Índigo parece no tener techo.